
Las obras emergen como resultado de una búsqueda constante por acercarme al Ser.
A través de la manipulación de distintos medios, el análisis y la observación, intento comprender los patrones de conducta y los condicionamientos que moldean la estructura psíquica necesaria para que el Ser pueda habitar y operar en esta realidad material.
Mi práctica explora la tensión entre el deseo de expansión y libertad y los límites que sostienen la experiencia humana, así como la oscilación entre ambas fuerzas que permite al Ser desarrollarse.
Los símbolos emergen como un lenguaje visual: una expresión y una forma de pensamiento. Gran parte de mi imaginario surge del análisis, de prácticas meditativas y del mundo onírico. Las imágenes aparecen como material simbólico que me permite comprender la experiencia desde dentro.
Mi pensamiento parte del reconocimiento de la necesidad de la estructura y del valor de rediseñarla constantemente. Entiendo la libertad no como ausencia de límites, sino como la posibilidad de habitar y reconfigurar conscientemente las formas que nos contienen.
Cada obra es el reflejo de un estado del Ser en un espacio y un tiempo determinados. La técnica recrea las distintas capas del inconsciente, mediante la superposición y excavación de materiales. El acto de intentar revelar el núcleo da origen a la forma y, con la introducción del color, ofrece una perspectiva diferente sobre ese instante del Ser.
Finalmente la obra se completa invitando al espectador a reflejarse en el espejo y a experimentar cómo el desplazamiento entre distintos lugares psíquicos puede dar origen a nuevas formas - de Ser.
Todos los estados del Ser son formas de belleza.
HG
© 2025 Helena Gil. Todos los derechos reservados. Bocetos, obras e imágenes protegidos por derechos de autor.