
Desde la infancia he creado intuitivamente espacios, sistemas, estructuras y vestidos que permiten la expresión dentro de un marco determinado. Hoy, esa pulsión se manifiesta en una exploración visual centrada en la relación entre el Ser y las estructuras, físicas y psíquicas, que lo contienen y configuran su experiencia.
Trabajo con el dibujo, la escultura y el espacio como campos de exploración. Mi práctica explora la tensión entre el deseo de expansión y libertad y los límites que sostienen la experiencia humana, así como la oscilación entre ambas fuerzas que permite al Ser desarrollarse. El cubo, la forma, los patrones y las arquitecturas simbólicas emergen como un lenguaje visual: una expresión y una forma de pensamiento. Gran parte de mi imaginario surge del análisis, de prácticas meditativas y del mundo onírico. Las imágenes aparecen como material simbólico que me permite comprender la experiencia desde dentro.
Mi obra parte del reconocimiento de la necesidad de la estructura y del valor de rediseñarla constantemente. Entiendo la libertad no como ausencia de límites, sino como la posibilidad de habitar y reconfigurar conscientemente las formas que nos contienen.